La importancia de lo humano

¿Para qué es un saludo? ¿Qué se siente al agradecer? ¿Y si hablamos de caminar junto a un río valorando la persona que camina junto a tí sin decir nada o hacer nada?

Son preguntas lanzadas al aire que no son respondidas y permanecen huérfanas… En muchas de las ocasiones son olvidadas y tapadas por medio de un dispositivo, de la prisa, el estrés o incluso del egocentrismo.

Cada pequeña aportación humana en el mundo en el que vivimos significa cada vez más, ya que el saber hacer y saber estar, está siendo sustituido por el dejar pasar o jugar a permanecer figurando. Es duro pensar que se nos escapan detalles, pero a la vez gratificante admitirlo, ya que eso significa que lo añoramos y necesitamos. Por  ello , cada detalle o momento personal o vinculado con las emociones debe de ser valorado tanto de forma personal como vivencial para dar sentido a lo humano.

Como docentes, debemos trabajar este plano personal y social en primera persona para trasladárselo a nuestros protagonistas: los alumnos. Por ello, cada vez más, considero que el septiembre es un enero encubierto, donde los retos y desafíos personales deben ser más fuertes y reales, no quedarse en agua de borrajas… Destinemos tiempo para valorar los pequeños detalles y  hacerlos en un futuro inmensos, detengámonos en los momentos gratis y diarios que nos hacen felices con los demás y recordemos siempre que ser persona es algo muy importante distinto de ser gente: regala sonrisa, un saludo, una despedida y detente a charlar acerca del cómo estás o que sientes.

 

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