Los docentes tenemos la gran suerte de estar rodeados de personitas variadas y muy peculiares cada día… Todos nuestros alumnos albergan un lugar muy especial dentro de nosotros: desde el más juguetón hasta el más pasota… Permanecen en nuestro corazón y cabeza cuando vamos a nuestros hogares y corregimos sus trabajos, exámenes o incluso recordamos las peripecias con las que nos han deleitado recientemente… Sus problemas pasan a nuestras mentes y sus grandes avances son momentos épicos para el docente que compartirá con otros…
Las sorpresas suelen estar al orden del día en nuestras aulas: imprevistos que emocionan y que nos hacen reflexionar…

Esta imagen es una de las últimas sorpresas que he recibido de mis alumnos. Uno de ellos, me dejo este talismán en mi mesa :» ¿Sabes eso de abrazar a alguien y sentir que el entrelazamiento es perfecto? «. 
Todo un mensaje que no tiene desperdicio… Nos fundimos en un abrazo y las palabras desaparecieron…A eso se le llama conectar con ellos y entrelazar sentimientos. Ahora forma parte de uno más de mis elementos personales y que me recuerda la importancia de sentirse querido y cultivar el interior.
¡Ojalá todos mis abrazos se entrelacen de forma perfecta!